La primera vez...
Hoy es uno de esos día extraños en los que no haces mucho, en los que piensas en todo y a la vez en nada, de aquellos en los que el tiempo se hace lento, pero no fastidioso y de vez en cuando quisieras estar lejos, pero no te afanas, ni desesperas por ello.
Hoy, mientras veía una película recordé la primera vez que supe lo que era la muerte, era muy chica y por ello nunca había pensado en ello; cuando somos niños todo es simple e inmediato, muchas veces no existe ni el pasado ni el futuro, simplemente existe el ahora; en ese momento tenía como 8 años y solo recuerdo sentir un vacío que me ahogaba y todo se hizo fugaz, sentí miedo y no precisamente a morir, era solo que me aterraba la idea de no volver a ver a la persona que mas amaba, mi madre.
Empecé a recordar también mis otras primeras veces, la primera vez que bese a un chico, la primera vez que me embriague, la primera vez que me escape del colegio, la primera vez que tuve sexo, la primera vez que hice el amor… la primera vez que me enamore. Muchos de esos recuerdos parecían fragmentos de películas alguna vez vistas, sueños vividos por versiones muy diferentes de una misma persona, a veces una niña, a veces una mujer.
La vida es un camino para algunos largo, para otros corto, pero siempre lleno de experiencias nuevas que la cambiaran, que te transformaran y que significaran durante todo el recorrido; a medida que el tiempo pasa eso que llamamos “pasado y futuro” adquiere forma y significado, estos términos pesan sobre nuestras acciones y las determinan, sin embargo el camino estará lleno de una y mil primeras veces que valdrá la pena vivir una y otra vez.